Feliz día de la Madre
Expresar un saludo a la madre en su día es un sentimiento lleno de amor y respeto al quehacer de la madre en el mundo, y especialmente a la madre peruana es un reconocimiento y un sentir propio de cada uno de nosotros hijos del ser humano más sublime y amoroso; inspiración divina maravillosa.
No existe tanta belleza en la humanidad como el candor del amor de la madre.
A ti madre peruana desde el modesto hogar que forjas día a día el bienestar de todos tus hijos, a ti madre trabajadora, madre educadora, madre empresaria, madres todas del mundo, quisiera que llegue mi canto de amor, mis flores imaginarias, mi abrazo fraterno, mi beso cándido, mi saludo y respeto en todos los días del año.
Les desea con todo afecto y cariño la junta directiva de
United Peruvian Association of Nashville – UPAN
Nashville, TN – U.S.A. 10 de Mayo del 2009
domingo, mayo 10, 2009
domingo, abril 19, 2009
sábado, abril 04, 2009
domingo, febrero 01, 2009
El Tratado de Libre Comercio entre Perú y EE.UU. entra hoy en vigor

El Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Perú y Estados Unidos entra a partir de hoy en vigencia con el beneplácito del Gobierno y los empresarios del país andino, y el rechazo de otros sectores, principalmente del agrícola.
En declaraciones citadas este domingo por la agencia oficial Andina, el primer ministro, Yehude Simon, dijo que este TLC es una muestra de la seriedad y estabilidad de Perú como socio comercial, y abre la oportunidad de acceder al mercado más importante del mundo.
Agregó que se reunirá a partir del lunes con los productores nacionales para ver qué medidas se adoptan "para que la producción crezca y la exportación al mercado de Estados Unidos sea una oportunidad para todos".
Varios sectores están preocupados por la entrada en vigor del acuerdo, entre ellos la Convención Nacional del Agro Peruano (Conveagro).
Este gremio considera que los agricultores serán severamente perjudicados con el ingreso de productos altamente subsidiados y ha pedido al Gobierno que atienda las demandas de los sectores productivos y sociales que serán afectados por este convenio.
El TLC permitirá que el 90 por ciento de las exportaciones peruanas ingresen sin pagar impuestos al mercado de EE.UU., mientras que un porcentaje menor de productos estadounidenses entrarán al país en las mismas condiciones.
El comercio entre ambos países asciende a casi 9.400 millones de dólares anuales y los partidarios del tratado creen que esa cifra aumentará gracias al mismo, aunque la crisis económica mundial posiblemente frustrará esas expectativas a corto plazo.
Por su parte, la ministra peruana de Comercio Exterior, Mercedes Aráoz, manifestó que este TLC representa "el gran cambio" que se esperaba, citó hoy Andina.
También recordó que el Gobierno peruano dictó una serie de reformas para implementar este acuerdo, lo que, a su juicio, permitirá "ser un país mucho más moderno, con mejores reglas de juego para el comercio y las inversiones".
En ese sentido también se pronunció recientemente el presidente de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), Jaime Cáceres Sayán, quien prevé que este acuerdo atraerá más inversión extranjera a Perú.
El 16 de enero de este año, el entonces presidente estadounidense George W. Bush declaró la entrada en vigor del TLC, a pesar de las objeciones de los principales negociadores demócratas y los sindicatos. Un día después lo hizo el mandatario peruano, Alan García.
Este TLC fue suscrito en abril de 2006 en Washington cuando gobernaban Bush, y el entonces presidente peruano Alejandro Toledo, y en momentos en que los republicanos controlaban el Congreso estadounidense.
Pero tras las últimas elecciones legislativas en EE.UU., la nueva mayoría demócrata exigió una serie de enmiendas al acuerdo, que fueron aprobados en junio de 2007 por el Congreso de Perú, escenario de diversas marchas de rechazo al TLC por parte de los gremios sindicales y organizaciones sociales.
Cronología: El camino del TLC entre Perú y EE.UU.
El Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Perú y Estados Unidos, cuya implementación fue aprobada hoy por el Congreso peruano, se negoció durante casi dos años y su ratificación definitiva tardó un año y medio más.
Los siguientes son los principales hechos del proceso que, según la secretaria de Comercio de Estados Unidos, Susan Schwab, puede entrar en vigor la próxima semana:
2004
-3 de mayo: El presidente de Perú, Alejandro Toledo, anuncia que su país y Estados Unidos acordaron el inicio de las negociaciones para un Tratado de Libre Comercio.
-18 de mayo: Perú, Ecuador y Colombia inician las negociaciones con Estados Unidos para suscribir el TLC.
2005
-9 de octubre: Toledo afirma que Perú exigirá reciprocidad en las negociaciones para el tratado comercial.
-5 de diciembre: Perú y Estados Unidos reanudan las negociaciones con el objetivo de resolver sus diferencias en agricultura, propiedad intelectual y exportación de ropa usada.
-7 de diciembre: Los equipos negociadores de los dos países alcanzan un acuerdo favorable para la suscripción del TLC.
2006
-12 de abril: Perú y Estados Unidos suscriben en Washington el Acuerdo de Promoción Comercial (APC), nombre formal del TLC, con la presencia de los presidentes George W. Bush y Alejandro Toledo.
-22 de abril: Venezuela anuncia su salida de la Comunidad Andina (CAN) en protesta por la firma del TLC de Perú con EE.UU. y por las negociaciones de Colombia en el mismo sentido.
-6 de junio: El Gobierno peruano envía al Congreso el texto del TLC para su debate e insta a su aprobación con "carácter de urgencia".
-28 de junio: El pleno del Congreso peruano aprueba el acuerdo por 79 votos a favor, 14 en contra y seis abstenciones. La oposición responde con una ola de protestas en todo el país.
-30 de junio: El presidente electo peruano, Alan García, afirma que intentará renegociar el TLC para mejorar sus condiciones.
-4 de julio: Los gremios agrarios paralizan ocho regiones del Perú en rechazo al acuerdo.
-17 de agosto: El economista Hernando de Soto es designado "representante personal" del presidente García para impulsar la ratificación del TLC en el Congreso estadounidense, función que desempeña durante cuatro meses y medio.
2007
-25 de abril: Después de una visita de dos días a Washington, el presidente García afirma que Perú tiene "casi todas" las posibilidades de que el Congreso de Estados Unidos apruebe el tratado.
-10 de mayo: Perú informa que hará enmiendas al TLC para que sea ratificado por el Congreso estadounidense, mientras que el subsecretario de Estado de EE.UU., John Negroponte, dice en Lima que el TLC tiene una "importancia estratégica".
-6 de junio: La secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, asegura que el TLC con Perú será el primero en ser ratificado por el Congreso de su país.
-27 de junio: El Parlamento peruano aprueba el texto definitivo del TLC, con modificaciones pedidas por los demócratas estadounidenses en los capítulos laboral, medioambiente, propiedad intelectual e inversión.
-7 de agosto: El Gobierno de Perú se declara dispuesto a introducir reformas en las políticas laborales para conseguir la ratificación del TLC, tras una visita al país del presidente del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, Charles Rangel, y del presidente del Subcomité de Comercio del Congreso, Sander Levin.
-27 de septiembre: El presidente Bush remite al Congreso de su país el texto del TLC, para el cual pide una pronta aprobación.
-4 de octubre: El Tratado es aprobado en el Comité de Finanzas del Senado de EE.UU.
-8 de octubre: La Cámara de Representantes de Estados Unidos lo ratifica con 285 votos a favor y 132 en contra.
-31 de octubre: El Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara da luz verde al TLC con 39 votos a favor y ninguno en contra.
-4 de diciembre: El Senado de Estados Unidos da la aprobación definitiva al TLC con 77 votos a favor y 18 en contra.
2008
-11 de junio: El candidato presidencial norteamericano Barack Obama manifiesta su apoyo al TLC suscrito con Perú, aunque expresa sus reservas a un acuerdo similar con Colombia.
-15 de octubre: Durante el debate presidencial con su rival, John McCain, Obama asegura que el tratado con Perú está "mejor estructurado" y marca una pauta al futuro en los acuerdos comerciales que suscribirá Estados Unidos.
2009
-13 de enero: La representante comercial del presidente George W. Bush, Susan Schwab, asegura que el tratado comercial puede entrar en efecto antes del 20 de enero, día del cambio de Gobierno en su país.
-El Congreso de Perú aprueba el proyecto que permite la implementación del TLC, con modificaciones en el Código Penal, las leyes del Ambiente, de Salud, de Facilitación del Comercio Exterior y diversos decretos legislativos
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domingo, febrero 01, 2009
martes, enero 20, 2009
Barack Obama asume Presidencia de USA ante la biblia

http://www.youtube.com/watch?v=LQoGruJDkic&feature=related
Queridos conciudadanos:
Me presento aquí hoy humildemente consciente de la tarea que nos aguarda, agradecido por la confianza que habéis depositado en mí, conocedor de los sacrificios que hicieron nuestros antepasados. Doy gracias al presidente Bush por su servicio a nuestra nación y por la generosidad y la cooperación que ha demostrado en esta transición.
Son ya 44 los estadounidenses que han prestado juramento como presidentes. Lo han hecho durante mareas de prosperidad y en aguas pacíficas y tranquilas. Sin embargo, en ocasiones, este juramento se ha prestado en medio de nubes y tormentas. En esos momentos, Estados Unidos ha seguido adelante, no sólo gracias a la pericia o la visión de quienes ocupaban el cargo, sino porque Nosotros, el Pueblo, hemos permanecido fieles a los ideales de nuestros antepasados y a nuestros documentos fundacionales. Así ha sido. Y así debe ser con esta generación de estadounidenses.
Es bien sabido que estamos en medio de una crisis. Nuestro país está en guerra contra una red de violencia y odio de gran alcance. Nuestra economía se ha debilitado enormemente, como consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos, pero también por nuestra incapacidad colectiva de tomar decisiones difíciles y preparar a la nación para una nueva era. Se han perdido casas; se han eliminado empleos; se han cerrado empresas. Nuestra sanidad es muy cara; nuestras escuelas tienen demasiados fallos; y cada día trae nuevas pruebas de que nuestros usos de la energía fortalecen a nuestros adversarios y ponen en peligro el planeta.
Estos son indicadores de una crisis, sujetos a datos y estadísticas. Menos fácil de medir pero no menos profunda es la destrucción de la confianza en todo nuestro territorio, un temor persistente de que el declive de Estados Unidos es inevitable y la próxima generación tiene que rebajar sus miras. Hoy os digo que los problemas que nos aguardan son reales. Son graves y son numerosos. No será fácil resolverlos, ni podrá hacerse en poco tiempo. Pero debes tener clara una cosa, América: los resolveremos.
Hoy estamos reunidos aquí porque hemos escogido la esperanza por encima del miedo, el propósito común por encima del conflicto y la discordia. Hoy venimos a proclamar el fin de las disputas mezquinas y las falsas promesas, las recriminaciones y los dogmas gastados que durante tanto tiempo han sofocado nuestra política.
Seguimos siendo una nación joven, pero, como dicen las Escrituras, ha llegado la hora de dejar a un lado las cosas infantiles. Ha llegado la hora de reafirmar nuestro espíritu de resistencia; de escoger lo mejor que tiene nuestra historia; de llevar adelante ese precioso don, esa noble idea, transmitida de generación en generación: la promesa hecha por Dios de que todos somos iguales, todos somos libres, y todos merecemos una oportunidad de buscar toda la felicidad que nos sea posible.
Al reafirmar la grandeza de nuestra nación, sabemos que esa grandeza no es nunca un regalo. Hay que ganársela. Nuestro viaje nunca ha estado hecho de atajos ni se ha conformado con lo más fácil. No ha sido nunca un camino para los pusilánimes, para los que prefieren el ocio al trabajo, o no buscan más que los placeres de la riqueza y la fama. Han sido siempre los audaces, los más activos, los constructores de cosas -algunos reconocidos, pero, en su mayoría, hombres y mujeres cuyos esfuerzos permanecen en la oscuridad- los que nos han impulsado en el largo y arduo sendero hacia la prosperidad y la libertad.
Por nosotros empaquetaron sus escasas posesiones terrenales y cruzaron océanos en busca de una nueva vida. Por nosotros trabajaron en condiciones infrahumanas y colonizaron el Oeste; soportaron el látigo y labraron la dura tierra. Por nosotros combatieron y murieron en lugares como Concord y Gettysburg, Normandía y Khe Sahn. Una y otra vez, esos hombres y mujeres lucharon y se sacrificaron y trabajaron hasta tener las manos en carne viva, para que nosotros pudiéramos tener una vida mejor. Vieron que Estados Unidos era más grande que la suma de nuestras ambiciones individuales; más grande que todas las diferencias de origen, de riqueza, de partido.
Ése es el viaje que hoy continuamos. Seguimos siendo el país más próspero y poderoso de la Tierra. Nuestros trabajadores no son menos productivos que cuando comenzó esta crisis. Nuestras mentes no son menos imaginativas, nuestros bienes y servicios no son menos necesarios que la semana pasada, el mes pasado ni el año pasado. Nuestra capacidad no ha disminuido. Pero el periodo del inmovilismo, de proteger estrechos intereses y aplazar decisiones desagradables ha terminado; a partir de hoy, debemos levantarnos, sacudirnos el polvo y empezar a trabajar para reconstruir Estados Unidos.
Porque, miremos donde miremos, hay trabajo que hacer. El estado de la economía exige actuar con audacia y rapidez, y vamos a actuar; no sólo para crear nuevos puestos de trabajo, sino para sentar nuevas bases de crecimiento. Construiremos las carreteras y los puentes, las redes eléctricas y las líneas digitales que nutren nuestro comercio y nos unen a todos. Volveremos a situar la ciencia en el lugar que le corresponde y utilizaremos las maravillas de la tecnología para elevar la calidad de la atención sanitaria y rebajar sus costes. Aprovecharemos el sol, los vientos y la tierra para hacer funcionar nuestros coches y nuestras fábricas. Y transformaremos nuestras escuelas y nuestras universidades para que respondan a las necesidades de una nueva era. Podemos hacer todo eso. Y todo lo vamos a hacer.
Ya sé que hay quienes ponen en duda la dimensión de mis ambiciones, quienes sugieren que nuestro sistema no puede soportar demasiados grandes planes. Tienen mala memoria. Porque se han olvidado de lo que ya ha hecho este país; de lo que los hombres y mujeres libres pueden lograr cuando la imaginación se une a un propósito común y la necesidad al valor.
Lo que no entienden los escépticos es que el terreno que pisan ha cambiado, que las manidas discusiones políticas que nos han consumido durante tanto tiempo ya no sirven. La pregunta que nos hacemos hoy no es si nuestro gobierno interviene demasiado o demasiado poco, sino si sirve de algo: si ayuda a las familias a encontrar trabajo con un sueldo decente, una sanidad que puedan pagar, una jubilación digna. En los programas en los que la respuesta sea sí, seguiremos adelante. En los que la respuesta sea no, los programas se cancelarán. Y los que manejemos el dinero público tendremos que responder de ello -gastar con prudencia, cambiar malos hábitos y hacer nuestro trabajo a la luz del día-, porque sólo entonces podremos restablecer la crucial confianza entre el pueblo y su gobierno.
Tampoco nos planteamos si el mercado es una fuerza positiva o negativa. Su capacidad de generar riqueza y extender la libertad no tiene igual, pero esta crisis nos ha recordado que, sin un ojo atento, el mercado puede descontrolarse, y que un país no puede prosperar durante mucho tiempo cuando sólo favorece a los que ya son prósperos. El éxito de nuestra economía ha dependido siempre, no sólo del tamaño de nuestro producto interior bruto, sino del alcance de nuestra prosperidad; de nuestra capacidad de ofrecer oportunidades a todas las personas, no por caridad, sino porque es la vía más firme hacia nuestro bien común.
En cuanto a nuestra defensa común, rechazamos como falso que haya que elegir entre nuestra seguridad y nuestros ideales. Nuestros Padres Fundadores, enfrentados a peligros que apenas podemos imaginar, elaboraron una carta que garantizase el imperio de la ley y los derechos humanos, una carta que se ha perfeccionado con la sangre de generaciones. Esos ideales siguen iluminando el mundo, y no vamos a renunciar a ellos por conveniencia. Por eso, a todos los demás pueblos y gobiernos que hoy nos contemplan, desde las mayores capitales hasta la pequeña aldea en la que nació mi padre, os digo: sabed que Estados Unidos es amigo de todas las naciones y todos los hombres, mujeres y niños que buscan paz y dignidad, y que estamos dispuestos a asumir de nuevo el liderazgo.
Recordemos que generaciones anteriores se enfrentaron al fascismo y el comunismo no sólo con misiles y carros de combate, sino con alianzas sólidas y convicciones duraderas. Comprendieron que nuestro poder no puede protegernos por sí solo, ni nos da derecho a hacer lo que queramos. Al contrario, sabían que nuestro poder crece mediante su uso prudente; nuestra seguridad nace de la justicia de nuestra causa, la fuerza de nuestro ejemplo y la moderación que deriva de la humildad y la contención.
Somos los guardianes de este legado. Guiados otra vez por estos principios, podemos hacer frente a esas nuevas amenazas que exigen un esfuerzo aún mayor, más cooperación y más comprensión entre naciones. Empezaremos a dejar Irak, de manera responsable, en manos de su pueblo, y a forjar una merecida paz en Afganistán. Trabajaremos sin descanso con viejos amigos y antiguos enemigos para disminuir la amenaza nuclear y hacer retroceder el espectro del calentamiento del planeta. No pediremos perdón por nuestra forma de vida ni flaquearemos en su defensa, y a quienes pretendan conseguir sus objetivos provocando el terror y asesinando a inocentes les decimos que nuestro espíritu es más fuerte y no podéis romperlo; no duraréis más que nosotros, y os derrotaremos.
Porque sabemos que nuestra herencia multicolor es una ventaja, no una debilidad. Somos una nación de cristianos y musulmanes, judíos e hindúes, y no creyentes. Somos lo que somos por la influencia de todas las lenguas y todas las culturas de todos los rincones de la Tierra; y porque probamos el amargo sabor de la guerra civil y la segregación, y salimos de aquel oscuro capítulo más fuertes y más unidos, no tenemos más remedio que creer que los viejos odios desaparecerán algún día; que las líneas tribales pronto se disolverán; y que Estados Unidos debe desempeñar su papel y ayudar a iniciar una nueva era de paz.
Al mundo musulmán: buscamos un nuevo camino hacia adelante, basado en intereses mutuos y mutuo respeto. A esos líderes de todo el mundo que pretenden sembrar el conflicto o culpar de los males de su sociedad a Occidente: sabed que vuestro pueblo os juzgará por lo que seáis capaces de construir, no por lo que destruyáis. A quienes se aferran al poder mediante la corrupción y el engaño y acallando a los que disienten, tened claro que la historia no está de vuestra parte; pero estamos dispuestos a tender la mano si vosotros abrís el puño.
A los habitantes de los países pobres: nos comprometemos a trabajar a vuestro lado para conseguir que vuestras granjas florezcan y que fluyan aguas potables; para dar de comer a los cuerpos desnutridos y saciar las mentes sedientas. Y a esas naciones que, como la nuestra, disfrutan de una relativa riqueza, les decimos que no podemos seguir mostrando indiferencia ante el sufrimiento que existe más allá de nuestras fronteras, ni podemos consumir los recursos mundiales sin tener en cuenta las consecuencias. Porque el mundo ha cambiado, y nosotros debemos cambiar con él.
Mientras reflexionamos sobre el camino que nos espera, recordamos con humilde gratitud a esos valerosos estadounidenses que en este mismo instante patrullan desiertos lejanos y montañas remotas. Tienen cosas que decirnos, del mismo modo que los héroes caídos que yacen en Arlington nos susurran a través del tiempo. Les rendimos homenaje no sólo porque son guardianes de nuestra libertad, sino porque encarnan el espíritu de servicio, la voluntad de encontrar sentido en algo más grande que ellos mismos. Y sin embargo, en este momento -un momento que definirá a una generación-, ese espíritu es precisamente el que debe llenarnos a todos.
Porque, con todo lo que el gobierno puede y debe hacer, a la hora de la verdad, la fe y el empeño del pueblo norteamericano son el fundamento supremo sobre el que se apoya esta nación. La bondad de dar cobijo a un extraño cuando se rompen los diques, la generosidad de los trabajadores que prefieren reducir sus horas antes que ver cómo pierde su empleo un amigo: eso es lo que nos ayuda a sobrellevar los tiempos más difíciles. Es el valor del bombero que sube corriendo por una escalera llena de humo, pero también la voluntad de un padre de cuidar de su hijo; eso es lo que, al final, decide nuestro destino.
Nuestros retos pueden ser nuevos. Los instrumentos con los que los afrontamos pueden ser nuevos. Pero los valores de los que depende nuestro éxito -el esfuerzo y la honradez, el valor y el juego limpio, la tolerancia y la curiosidad, la lealtad y el patriotismo- son algo viejo. Son cosas reales. Han sido el callado motor de nuestro progreso a lo largo de la historia. Por eso, lo que se necesita es volver a estas verdades. Lo que se nos exige ahora es una nueva era de responsabilidad, un reconocimiento, por parte de cada estadounidense, de que tenemos obligaciones con nosotros mismos, nuestro país y el mundo; unas obligaciones que no aceptamos a regañadientes sino que asumimos de buen grado, con la firme convicción de que no existe nada tan satisfactorio para el espíritu, que defina tan bien nuestro carácter, como la entrega total a una tarea difícil.
Éste es el precio y la promesa de la ciudadanía.
Ésta es la fuente de nuestra confianza; la seguridad de que Dios nos pide que dejemos huella en un destino incierto.
Éste es el significado de nuestra libertad y nuestro credo, por lo que hombres, mujeres y niños de todas las razas y todas las creencias pueden unirse en celebración en este grandioso Mall y por lo que un hombre a cuyo padre, no hace ni 60 años, quizá no le habrían atendido en un restaurante local, puede estar ahora aquí, ante vosotros, y prestar el juramento más sagrado.
Marquemos, pues, este día con el recuerdo de quiénes somos y cuánto camino hemos recorrido. En el año del nacimiento de Estados Unidos, en el mes más frío, un pequeño grupo de patriotas se encontraba apiñado en torno a unas cuantas hogueras mortecinas a orillas de un río helado. La capital estaba abandonada. El enemigo avanzaba. La nieve estaba manchada de sangre. En un momento en el que el resultado de nuestra revolución era completamente incierto, el padre de nuestra nación ordenó que leyeran estas palabras:
"Que se cuente al mundo futuro... que en el más profundo invierno, cuando no podía sobrevivir nada más que la esperanza y la virtud... la ciudad y el campo, alarmados ante el peligro común, se apresuraron a hacerle frente".
América. Ante nuestros peligros comunes, en este invierno de nuestras dificultades, recordemos estas palabras eternas. Con esperanza y virtud, afrontemos una vez más las corrientes heladas y soportemos las tormentas que puedan venir. Que los hijos de nuestros hijos puedan decir que, cuando se nos puso a prueba, nos negamos a permitir que se interrumpiera este viaje, no nos dimos la vuelta ni flaqueamos; y que, con la mirada puesta en el horizonte y la gracia de Dios con nosotros, seguimos llevando hacia adelante el gran don de la libertad y lo entregamos a salvo a las generaciones futuras.
Gracias, que Dios os bendiga, que Dios bendiga a América.
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martes, enero 20, 2009
domingo, diciembre 28, 2008
Año de las Cumbres Mundiales en el Perú

El año 2008 será denominado “Año de las Cumbres Mundiales en el Perú”, por la importancia que tiene para nuestro país ser organizador y sede de dos importantes reuniones mundiales que congregarán en nuestro territorio a unos 80 jefes de Estado y de Gobierno durante ese año.
El anuncio fue hecho esta tarde por el presidente de la República, Alan García Pérez, al destacar que por primera vez en el Perú se producirán dos cumbres mundiales de enorme importancia.
En mayo próximo se reunirán en Lima más de 60 jefes de Estado de Europa y América Latina en lo que será la V Cumbre Unión Europea América Latina, para conversar sobre el intercambio económico entre ambos bloques e intercambiar experiencias y proyectos en relación a la reducción de la pobreza.
Más adelante, en noviembre, tendremos la presencia en Lima de los líderes de las 21 economías más importantes del mundo con salida al Océano Pacífico, en lo que será la XVI Cumbre de Líderes del Foro Económico Asia-Pacífico.
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domingo, diciembre 28, 2008
miércoles, noviembre 05, 2008
Barack Obama nuevo presidente de Estados Unidos

En una jornada histórica, el candidato demócrata alcanzó los 270 votos electorales necesarios para hacerse con la presidencia, contra los 127 de su rival republicano, John McCain. Además, los demócratas ampliaron su ventaja en el Senado.
"El cambio ha llegado a Estados Unidos". Barack Obama proclamó su triunfo ante sus seguidores en Chicago con un discurso solemne y conciliador dirigido a todos los ciudadanos. El senador demócrata señaló que su victoria supone una "respuesta a aquellos que decían que había que ser cínico y tener miedo". "El sueño de esta nación está vivo", aseguró. "Si todavía hay alguien que duda que Estados Unidos es un lugar donde todo es posible, que sigue rumiando si los sueños de nuestros fundadores están vivos en estos tiempos, está noche es su respuesta".
Agradeció la "llamada magnífica" de felicitación de McCain y expresó su intención de trabajar en los próximos meses con su rival republicano, de quien dijo que "ha pasado por muchos sacrificos por el país".
Obama destacó por encima de todo el apoyo de la ciudadanía y tuvo palabras de agradecimiento para su familia, así como para Daniel Axelrod, el responsble de, en palabras del sucesor de Bush, "la mejor campaña política en la historia de EE.UU.".
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miércoles, noviembre 05, 2008
